La dieta cetogénica está cada vez más de moda entre los deportistas españoles y mundiales, algunos de los cuales ya llevan a cabo un plan de comidas con dieta cetogénica para mejorar sus prestaciones, así como un plan de ejercicios y la dieta cetogénica como complemento.

Esta dieta podemos definirla como una metodología de alimentación que reduce de forma parcial o absoluta los carbohidratos, con el objetivo de que el cuerpo entre en un estado de cetosis, ayudándonos a eliminar las calorías y usar las grasas como fuente de energía.

Las claves de un plan de comidas para una dieta cetogénica

Una vez que hayamos entrado en materia, es importante poner de manifiesto las claves de una dieta de este estilo, con un plan de comidas adaptado a un plazo de un mes. Debes consultar con tu médico, dietista o nutricionista, que debe ser quien dé luz verde a la puesta en marcha de la dieta. Después, la mecánica de la misma es bastante simple, pues no aplica ideas extrañas, sino que simplemente se basa en una rutina nutricional que consta de tres fases.

La primera fase se desarrolla en los primeros diez días, en los cuales se ven los progresos poco a poco, pero hay que ser constante y no abandonar a los dos o tres días de haberla comenzado. De hecho, la clave está en ser fuerte mentalmente y saber que si superas estos primeros días, los demás serán mucho más llevaderos.

Entre los alimentos que podemos comer están cualquier tipo de carne y pescado, verduras, yogures desnatados, quesos de cualquier tipo, huevos, vinagre, aceite y gelatinas dietéticas.

Aquí también debemos destacar que el consumo de agua tiene que superar los dos litros, aunque no tiene por qué ser únicamente a base de agua como tal, pues comiendo frutas y verduras contribuimos a alcanzar esta cifra. En cuanto a las cantidades que consumamos, es importante remarcar que podemos deleitarnos con la cantidad que deseemos, siempre y cuando podamos acoplarla al número de comidas permitidas. Es decir, podemos hacer más comidas y distribuirlas de acuerdo con nuestros horarios, pero controlando las cantidades en todo momento.

La segunda etapa de esta dieta mensual se desarrolla desde el día 11 hasta el 20; los ingredientes han de ser exactamente los mismos de la primera etapa. No obstante, tendremos que añadir medio litro de leche desnatada cada día y una o dos piezas de frutas, que escogeremos entre la naranja, el pomelo, la manzana, el melón y la piña; también mantendremos la cantidad de verduras.

Finalmente, la tercera etapa queda reservada a los diez últimos días del mes. Avisamos que esta parte suele ser la más complicada de seguir, pues ya llevaremos tres semanas sin hidratos de carbono en el cuerpo en cantidades normales, y la falta de los mismos puede pasarnos factura en el terreno psicológico. Por tanto, debemos tratar de ser fuertes y conformarnos con las pequeñas piezas que iremos añadiendo de forma paulatina.

Un aspecto que caracteriza esta tercera etapa es que el día 25 seremos libres de saltarnos la dieta si queremos, pues se reserva para planificar a discreción las comidas. Y no es algo que tengamos como premio, que también, sino que en realidad sirve para permitir la reactivación de nuestro metabolismo, el cual será más lento como consecuencia de la falta de hidratos de carbono.

Del mismo modo, también podemos adicionar algunos fideos integrales en aquellos casos en los que veamos que llevar la dieta se nos hace muy cuesta arriba, aunque no es lo recomendable.

Un adecuado plan de ejercicios para dieta cetogénica

Esta dieta requiere también seguir un plan específico de ejercicios para que el rendimiento vaya mejorando con el paso de los días. Por ello, normalizar la frecuencia cardiaca es importante, de ahí que el «cardio» deba entrar en la tabla de ejercicios. De hecho, en los resultados verás que cada día aguantas más tiempo y a un ritmo menor.

En este caso, si estamos comenzando haremos ejercicios de cardio entre 10 y 15 minutos, ampliando 5 minutos cada semana hasta llegar a los 45 al 50 % de la frecuencia cardiaca máxima, y después trataremos de llegar hasta el 70 % de la misma. Para lograrlo podemos hacer actividades como caminar, correr, pasear en bicicleta, nadar o entrenar por intervalos o por circuitos.

Igualmente, esta dieta también contribuye a incrementar la fuerza; por ello, te recomendamos que en el plan de ejercicios incluyas levantamientos de pesas con ejercicios de menos a más, comenzando por no más de 10 segundos e incrementando las series y la fuerza con el paso de los días.

En definitiva, esta dieta cetogénica no hace más que mejorar nuestro organismo y nos da otra visión del mundo del deporte sin tanto consumo de hidratos de carbono. Ponte en marcha y notarás sus beneficios.

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